Manual del cuerpo humano

Manual del cuerpo humano

15,00 

Obra compuesta por 114 páginas divididas en 2 capítulos que nos ayuda a descubrir el porqué de nuestras dolencias y enfermedades ordenadas de la A a la Z.

Tal y como reza la contraportada del libro: “En mis pensamientos está el método para restaurar mi cuerpo. Cuando sienta una dolencia el Manual me mostrará tal como soy”.

Descripción

Desde el punto de vista del terapeuta cada parte del cuerpo me habla a través de cada anomalía que padezco. Si deseo una vida dichosa debo estar dispuesto a ver de forma diferente aquellos aspectos de un asunto, problema o cuestión, que me causa angustia y hace que me aferre a viejas ideas y creencias, para encontrar las diferentes pautas mentales de los problemas o disgustos futuros que se esconden en el cuerpo. Como una comprensión del sentimiento o pensamiento culpable, la culpa siempre busca castigo, no pudiendo hacer lo que se desea. El resentimiento se alberga en los conflictos y discusiones, por consiguiente los trastornos físicos me enseñan las pautas de los pensamientos, que son los que constantemente crean las enfermedades de las diferentes partes del cuerpo.

Perteneciendo la parte derecha del cuerpo a la parte patriarcal y la izquierda a la matriarcal, generalmente me enfado con el sexo opuesto bajo la influencia del temor o del miedo, el cual se transforma en la necesidad de castigo contra la propia salud, siendo la causa de las enfermedades, infectando el cuerpo y enconando el dolor hasta hacerme hervir la sangre, corroyendo el interior del cuerpo de pensamientos negativos y provocando las dolencias.

Bajo la influencia del temor, del miedo o de la culpa, que tanto atemoriza a millones de personas repartidas por los cinco continentes, la culpa siempre busca castigo, provocando una o varias anomalías. Son muchas las enfermedades del cuerpo provocadas por el sentimiento de culpabilidad, matriarcal o patriarcal, que se asienta en la base del entendimiento, sobre los pensamientos y las palabras.

Fuera de la cotidianidad de la vida resulta muy difícil decidir las acciones a realizar, a veces, aún estando en lo cierto, individualizo la experiencia, convirtiéndola en algo preocupante o traumatizante, haciendo parecer ficticio aquello que recibo de algo que ya conocía en ese mismo momento, el resultado de los mensajes de mi vida pasada. En ciertos momentos desagradables resulta muy delicado ver y comprender cada situación de mi vida actual, reconociendo los recuerdos emocionalmente más delicados de mi existencia, como resultado de la vida misma, de lo que puedo hacer o evitar, de aquello que sirve o que no sirve. Siendo tal como soy, me apruebo en el momento presente y apruebo lo que veo a mi alrededor, aceptándome y abriéndome jubilosamente a la vida, encontrándome relajado ante el proceso de la vida.

Liberándome de todos mis miedos me siento a salvo en cualquier lugar y momento. Confiando en el proceso de la vida me siento a salvo y seguro. Creyendo en mis pensamientos diarios y reconociendo mi verdadero valor me comunico con facilidad. Confiando en mí, confío en los demás y en la vida. Me amo y apruebo totalmente asumiendo el control de mi vida, sintiéndome en paz conmigo mismo y con la vida diaria. Encontrándome con mi sexualidad elijo una vida dichosa y plena.

Escogiendo, aquí y ahora, la dirección correcta, en paz y en orden con los pensamientos, el pasado, pasado está: agua pasada no rueda molino. Con amor me libero totalmente del pasado mereciendo lo mejor de la vida. Sintiéndome bien en cada momento, desprendiendo júbilo, abriéndome a todo lo novedoso de la vida cotidiana y reconociendo mi valía en la vida, me apruebo y apruebo la vida. Para poder comunicarme emocionalmente con los demás, algunas veces descubriendo lo desagradable, descubro que no hay nada bueno ni malo a mi alrededor, resultando muy difícil decidir, aunque en cualquier momento puedo descubrir experiencias difíciles en la vida.

Descubriendo, probablemente de un modo misterioso, quién deseo ser en cada momento, puedo experimentar en ese momento de la vida el conocimiento de cómo y cuándo deseo ver en las experiencias, esto o aquello, descubriendo y experimentando lo que quiero ser de un modo individual, aunque pueda resultar desagradable. Puedo recurrir a los pensamientos directamente para ver las posibilidades que se abren al salir de mis propios esquemas, aunque a menudo están en lo cierto y lo sé. Sin embargo, si lo que recibo no me gusta, con un solo pensamiento cambio de dirección, analizando las situaciones más simples y complejas, experimentando anticipadamente la desesperanza de la lucha mental en los quehaceres cotidianos de la vida.

Puedo evitar las dificultades con un solo pensamiento. Llamando de distintas maneras al inconsciente, descubro las dificultades cotidianas que se manifiestan en un momento de fuerza de los recuerdos emocionales. El valor para cambiar la forma de ver y comprender la vida depende directamente de mí, ya que no hay nada que sea bueno o malo, sólo existe aquello que sirve o que no sirve. Puedo recurrir a los pensamientos que ya conozco, y que a veces reconozco anticipadamente, en el momento mismo de las posibilidades y afirmaciones del conocimiento, resultando muy difícil decidir sobre algo que ya conocía, dependiendo del momento, de la lucha mental que se encuentran en los recuerdos y de las dificultades de las experiencias de la vida. Un pensamiento puede comunicarme misteriosamente, en cualquier momento o situación, la esperanza de los quehaceres cotidianos de la vida, compartiendo experiencias interesantes desde el principio. Conociendo las afirmaciones de la mayor y más triste ironía de mi existencia, del concepto mismo de algo que ya conocía de mí mismo, sin saber qué es lo útil o lo inútil y sin que medie, fuera de lo común, lo misterioso de una afirmación u otra, dependiendo de las fuerzas y del valor que emplee para dar los pasos hacia el cambio de la vida.

Del resultado de otras personas que logran dar estos pasos, veo con claridad lo que yo puedo hacer con la elección más importante de mi vida. En el momento en que decido ser lo que soy en la vida, y ante las grandes dificultades, veo y comprendo lo que puedo cambiar con sólo un pensamiento diario, ya que en los momentos de grandes dificultades se consigue el equilibrio experimentando con un solo pensamiento. En el mismo instante en que se forman mis experiencias me siento a gusto con mi cuerpo. Amándome y aprobándome con mi nuevo conocimiento y forma de pensar de la vida cotidiana, manifiesto el cambio de los pensamientos de las dificultades cotidianas, alcanzando grandes sensaciones. Debido a lo que me sucede en este momento de la vida, recurro cada día a los recuerdos, viendo y comprendiendo las diferencias, sintiéndome confiado con el proceso de la vida. Conectado completamente con mis pensamientos, que forman ideas gratificantes, asimilando todo lo novedoso con armonía, viviendo y viendo todo lo que hago, disfrutando del proceso de la vida.

Pudiendo cambiar las pautas de los pensamientos constantes que crean los demás día a día, expresando los sentimientos sinceramente, siendo yo mismo quien realmente deseo ser y reconociendo los cambios respecto al pensamiento anterior.

Abriéndome completamente a la vida sé que estoy a salvo, fluyendo con cada experiencia diaria, llenando mi mundo de alegría, sintiéndome en paz con la vida y reconociendo el momento con anterioridad, siendo quien deseo ser. Escogiendo la paz, que a veces resulta muy delicada, en la vida no se pueden evitar los pensamientos de lo más profundo del ser, del ego y del subconsciente.

Por inseguridad, decepción o fracaso en esta carrera por ganar la aceptación y el afecto, la sensación de que no queda nada donde apoyarse en la vida suele representar temor, indicando la necesidad de mantener decisiones de control sobre mí mismo. Cubro el miedo generado por desconfiar de la vida, sintiéndome culpable e incapacitado por la pérdida de movilidad mental, viendo con comprensión y compasión mis pensamientos bajo la influencia del miedo de los pensamientos negativos. Para pedir sinceramente lo que necesito, repito los pensamientos tres veces al día durante un mes. Para poder comunicarme, experimento el cambio que se produce en mí, sabiendo y reconociendo lo importante que soy para llevar alegremente las experiencias delicadas en cualquier momento. En ciertos momentos importantes, que se esconden tras las dolencias corporales, con un sólo pensamiento puedo evitar las situaciones comprometidas de mi existencia, puedo quitarme las dolencias quitando los pensamientos que las causó por rechazo y odio hacia mí mismo.

Cuando estoy usando pensamientos liberadores y estoy sano, encuentro, entre el ego que se asienta en la base misma del entendimiento del subconsciente, las posibles causas que me resultan delicadas y muy probablemente difíciles, bases de las formas, necesarias para sustentar al yo, para ver y comprender cualquier cosa que se haya hecho, viendo con claridad la fuerza y el valor necesarios para el cambio.

Recurro a los recuerdos para comunicarme con mi verdadero yo, para cambiar de dirección y de forma de ver, y para comprender la vida en una situación anterior, experimentando de nuevo la co-creación de la vida diaria sin que medien pensamientos delicados de recuerdos anteriores en el momento menos inesperado, recuerdos emocionales que cambio algunas veces de dirección misteriosamente. Me enfrento a una forma diferente de vivir la vida inundándome de valor.

Sintiendo la verdadera fuerza, me inundo de valor, el cual abandono con un solo pensamiento, sin tener claro qué hacer cuando, de pronto, tropiezo como resultado del trabajo en las comunicaciones de los pensamientos, golpeando en el corazón las creencias encaminadas directamente a mi forma de ver y comprender la vida diaria, lastimándome lamentable y emocionalmente el corazón.

Al comienzo, y como recordatorio, los médicos irán cortando trozos para efectuar la curación del trastorno, que se originó de la nada con los pensamientos, por métodos internos. El esfuerzo de los médicos no dará los frutos esperados si no se corrigen los pensamientos ya que el paciente, con sus pensamientos sin cambiar, seguirá dándole poder a la dolencia una y otra vez, hasta que ya no haya nada que cortar.

Información adicional

Peso190 g
Dimensiones21 x 14.8 x 1.1 cm

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Manual del cuerpo humano”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *